Inicio > Noticias > Artículos de opinión > LA FUNDACIÓN PUIGVERT: VANGUARDIA DE LA CIRUGÍA SIN SANGRE EN TRASPLANTES DE DONANTE VIVO

Artículos de opinión

LA FUNDACIÓN PUIGVERT: VANGUARDIA DE LA CIRUGÍA SIN SANGRE EN TRASPLANTES DE DONANTE VIVO

25 jun 2021 l Leída 1.057 veces l 2 min l Compartir Artículo

Por tiempo se ha pensado que la cirugía sin sangre —conjunto de estrategias para evitar las transfusiones— era muy arriesgada, y hasta se tildaba de suicidas a los pacientes que la solicitaban. Sin embargo, en los últimos años ese punto de vista ha cambiado.
Hace unos 30 años hablar de cirugía sin sangre en trasplantes intervivos era
“ciencia ficción”

Por ejemplo, en 2004 una revista de medicina publicó un artículo en el que decía: “Muchas de las técnicas que se han ideado para tratar a los testigos de Jehová serán la norma en los próximos años”[1]. Y en 2010, el libro Medicina transfusional señaló que gracias a estas técnicas “conseguiremos que la llamada ‘cirugía sin sangre’ sea algo tan cotidiano y habitual como la cirugía ambulatoria” [2]. En la actualidad, miles de médicos de todo el mundo están utilizando técnicas de ahorro de sangre para efectuar operaciones complejas sin transfusiones. Dichas alternativas se encuentran disponibles hasta en países de escasos recursos, y muchas personas que no son testigos de Jehová las solicitan.

El pasado 10 de junio tuvo lugar un hecho significativo que confirma esta realidad. Marga G. donó un riñón en vida a Juan Francisco González ―ambos testigos de Jehová―, quien esperaba uno urgentemente ante el deterioro de su salud y los infructuosos intentos anteriores para obtenerlo.

La operación, que se realizó sin sangre en la Fundación Puigvert, Barcelona, fue todo un éxito. Ninguno de los dos perdió sangre en el acto quirúrgico, y ya se encuentran en casa dados de alta. Juan Francisco menciona que está viviendo un “momento dulce”. Su riñón funciona al 100% desde el mismo momento de la operación y no tiene ningún dolor.


Un dato singular fue que ambos pacientes eran los únicos en todo el hospital que no llevaban una pulsera roja con su grupo sanguíneo, ni tenían bolsa con sangre en la habitación. Todos los pacientes estaban sorprendidos y se preguntaban cómo era eso posible.

Después de Juan Francisco recibir el alta, todos los miembros de la dirección del hospital subieron a despedirse de él y comentar positivamente lo sucedido. De hecho, la encargada de comunicación del Hospital Sant Pau y Fundación Puigvert mencionó que, después de este caso, desean incrementar la colaboración con los testigos de Jehová. 




[1] Diario de Salud, 20 de agosto de 2017.
[2] Diario de Salud, 20 de agosto de 2017.

x