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Diario de un Skin. Un topo en el movimiento neonazi español
Ediciones Temas de Hoy
Diario de un Skin. Un topo en el movimiento neonazi español

Un año camuflado bajo la piel de un skinhead. De este modo cabe resumir la experiencia que Antonio Salas, pseudónimo detrás del cual se esconde un periodista de investigación, cuenta sin escrúpulos en este libro editado por Temas de Hoy. Diario de un skin es la confesión auténtica de quien ha logrado, por primera vez, infiltrarse sin levantar sospechas en un grupo tan peligroso que no perdona los errores. Armado de una cámara oculta y parapetado tras una falsa identidad, construyó un personaje, Tiger88, lo suficientemente convincente como para ganarse la confianza de sus «iguales» y vivir desde dentro la terrible realidad de estos grupos violentos. Cómo infiltrarse entre los cabezas rapadas El investigador debe seguir un proceso de mutación muy similar al de un actor cuando prepara un papel. «No basta un disfraz. Lo más complejo, angustioso y psicológicamente agotador, es asumir una personalidad tan diferente a la propia durante tanto tiempo», afirma Antonio Salas. Un periodista infiltrado tiene mucho más que perder que otro tipo de topos. Pero si está armado con una cámara oculta, el riesgo se multiplica por mil. Por ello, no existían precedentes de una investigación como la que se narra en Diario de un skin. El poder del miedo. El clan El verdadero motor del movimiento skinhead es el odio. «Odio contra los negros, los judíos o los moros. Odio contra las prostitutas, los homosexuales y los travestidos. Odio contra los burgueses, los capitalistas y los progresistas. Odio contra casi todo lo que no sean ellos mismos. Un combustible tan poderoso y a la vez tan inestable como un motor alimentado con nitroglicerina.» Los cráneos rapados, las cazadoras bomber y las botas militares infunden miedo a su alrededor, lo que hace que los skins se sientan poderosos. En manada se sienten fuertes e invencibles porque saben que nadie osará provocarles si se agrupan en un clan. Según el autor, «mientras no descubran que pueden existir al margen del grupo, que no necesitan al clan para sentirse realizados, que ya existían antes de afeitar sus cabezas y tatuar sus cuerpos y que no necesitan un líder que les diga cómo deben pensar, no descubrirán que no hace falta odiar más para sentirse fuertes». Tipos de neofascistas Los nacional socialistas denominados casual «son los más inteligentes y los más peligrosos». Son skins que han tenido problemas con la policía y desarrollan una estrategia para pasar desapercibidos. Dan el salto de skinhead a neonazi. De soldado de asfalto a fascista camuflado. El compromiso adquirido por los cabezas rapadas, al abrazar el movimiento neonazi, es más sólido que el de la inmensa mayoría de los fascistas. Para los componentes del CEI, DN, AUN, MSR o cualquier otro colectivo neonazi, es fácil pasar desapercibido en su vida diaria. Pero un skinhead no es un nazi de paisano. «Su cráneo rapado, su estética y su comportamiento delatan su ideología 24 horas al día. Y lo que es más importante, sus tatuajes son un sello indeleble que tendrán que soportar sobre su piel durante el resto de su vida». Cuando un skinhead abandona el movimiento ?y la mayoría lo hacen entre los 20 y los 30 años- deberá convivir el resto de su vida con aquellas imágenes impresas en su piel.» En otra investigación, Salas se infiltró en grupos de extrema izquierda para ver cómo eran los skins desde la otra cara de la moneda y comprobó que «la extrema izquierda y extrema derecha no están tan distantes. Quizás porque los extremos siempre se rozan». Skingirls Ellas cuidan rígidamente su salud y su físico. Llevan un corte de pelo característico, rapado al uno menos una pequeña franja que va de oreja a oreja. No toman drogas ?salvo el alcohol, eso sí, en mayor cantidad que muchos varones del mismo grupo-, nada de tabaco, siguen régimen vegetariano y practican mucho deporte. Dentro de los miembros femeninos de este movimiento, hay otra corriente que está en contra de la lucha violenta vinculada a los ultras de fútbol. En España el referente más destacado es Edelweiss. Para pertenecer a este grupo una chica debe «amar su patria, su tierra, sus tradiciones, su raza, su cultura, la familia y la naturaleza», según le confesaron al autor. Su misión es asegurar la existencia de la raza blanca. Sus ideólogos El odio, hacia casi todo lo que no sean ellos mismos, debe ser renovado periódicamente con conferencias, mítines xenófobos o rituales paganos que sus ideólogos les ofrecen. Miguel Serrano, escritor chileno, es el ideólogo que necesitaba el nuevo nazismo europeo para justificar y argumentar su supuesta herencia aria y su misión en la Nueva Era. Es un mito para los skinheads de todo el mundo. Es quien justifica los actos de violencia más exacerbada. Otro de los pensadores del movimiento nacionalsocialista es Ramón B., quien aconseja a los jóvenes neonazis que primero se formen como personas antes que como NS. El neonazismo y los ultras de fútbol Los ultras acusan a los «periolistos» de inventarse la supuesta relación entre Ultrassur y el movimiento neonazi. Incluso, portavoces de la policía y representantes de clubes deportivos desmienten esta supuesta relación. Pero el testimonio que ha recogido Antonio Salas del legendario líder de Ultrassur, Álvaro C. R., ratifica que «muchos pertenecen a Hammerskin». Las páginas web de los neonazis hammerskin y la de Ultrassur están hermanadas. No sólo en ambas existen respectivos banners que comunican la una con la otra, sino que están diseñadas y programadas por la misma persona. Según Antonio Salas, la supuesta colaboración entre los clubes de fútbol y los ultras responde a la labor de «guerra psicológica» que cualquier grupo ultra desarrolla en las gradas de sus estadios, al miedo que un grupo de skinheads amenazantes puede infundir a cualquier deportista de elite, o la influencia de los skins en las elecciones de los clubes. En el caso de los Ultrassur madridistas, el club cedía entradas a Ocha, que éste comercializaba, y un almacén dentro del estadio para que pudiesen guardar sus pancartas y banderas. Incluso les permitía el acceso cuando el estadio estaba cerrado al público. «Y si en el exterior se dedican a apalear o asesinar negros indigentes o miembros de otras hinchadas, basta con cerrar los ojos y decir ?yo no sabía?», dice Salas. Los nazis y el islam «Existe una fusión sólida entre ideólogos neonazis y el mundo islámico, y no es sólo a una mera colaboración distante y puramente diplomática.» Esta relación cambió el 11 de septiembre de 2001. Todos los neonazis, alabaron a Ben Laden y a sus soldados suicidas. Naturalmente, para los neonazis norteamericanos que habían perdido familia y amigos en el brutal atentado, las cosas no se veían igual. Este hecho provocó fuertes enfrentamientos entre ellos. «Fue necesario algo tan horrible como el 11-S para que los grandes medios de comunicación prestasen atención a ese inquietante hecho sobre el que algunos autores han alertado desde hace años», pero ha puesto al descubierto la conexión entre fascismo e integrismo, concluye el autor. Música para el odio La música es otro componente importante de la idiosincracia de los skins. La utilizan como una estrategia para reclutar nuevos adeptos entre los jóvenes de todo el mundo. La llamada música Oi! Surgió en Londres a finales del año 1977, como una reacción instintiva contra el giro comercial del punk, ya que, según los skinheads, el punk había comenzado a comercializarse y perder su carácter contestatario y anti-sistema. Fue un intento por devolver su sonido original, y sobre todo sus letras, a los temas que afectaban la vida cotidiana de los jóvenes de la clase trabajadora. Es la llamada «música para el odio», por sus elocuentes letras, pero no es un fenómeno artístico aislado. Los grupos que componen el RAC y el Oi! son neonazis que utilizan su música para transmitir un mensaje: una clara invitación a la violencia radical. La relación entre los skins y la música llega hasta el punto de que el nombre del tercer album de Skrewdriver, Blood & Honour, fue el escogido para denominar a uno de los colectivos skinheads más importante del mundo, con representación en decenas de países, incluyendo España. Los ritos paganos Un perfil desconocido del movimiento neonazi son las celebraciones paganas que asociaciones culturales como el CEI y otros colectivos similares, realizan todos los solsticios y equinocios. Se basan en que Hitler estaba obsesionado por el más allá, el ocultismo y lo sobrenatural. En la búsqueda de legitimidad para sus ideas, los nazis «desecharon el cristianismo» ya que rechaza la discriminación racial y promulga la protección de los desvalidos y la misericordia. En cambio, volvieron sobre los textos de las religiones orientales en las que buscaron una «justificación de la violencia en sí» y al mismo tiempo rubricaban el culto personal al Führer como dios en la tierra y guía espiritual y terrenal, «con las SS en el papel de sacerdotes protectores de la divinidad». Víctimas Tras cada paliza, los neonazis suelen hurtar alguna prenda personal de la víctima; una bufanda, una mochila, mejor si está manchada con restos de sangre. Esos objetos son el trofeo que presentan ante los líderes del grupo, demostrando así su lealtad al ideario neonazi. Pero muchas de estas palizas se cobran alguna vida, como el caso de Aitor Zabaleta, joven hincha de la Real Sociedad que fue asesinado en Madrid a manos de un grupo de neonazis: los ultras del Atlético de Madrid. Ricardo Guerra, condenado como autor material del homicidio, pertenecía a Bastión, una de las secciones del Frente Atlético. Los periodistas también son víctimas de brutales palizas. Después de la emisión del reportaje Infiltrado en Ultrassur, en Tele 5, del autor del libro, las agresiones a este colectivo por parte de los ultras del Madrid se han multiplicado. Ante estos ataques, un reducido numero de policías del Grupo de Violencia en el Deporte, perteneciente a la Brigada de Información Provincial de Madrid, continúa siendo la última línea de defensa contra la violencia de Ultrassur

Por razones de seguridad, el autor esconde su verdadera identidad bajo el pseudónimo de Antonio Salas.

Editorial: Ediciones Temas de Hoy

Año de publicación: 2003

Características de la edición del libro:

Colección: En Primera Persona
Páginas: 376
Precio: 14.95 ?

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