La Federación Internacional de Periodistas (FIP) ha exigido este lunes al ejército estadounidense que diga "toda la verdad" sobre la muerte de dos periodistas, entre ellos el cámara español José Couso, asesinados en 2003 por disparos estadounidenses en Bagdad. En un comunicado, la FIP acusa a las autoridades estadounidenses de haber "maquillado" deliberadamente los informes sobre los disparos que, el 8 de abril de 2003, costaron la vida al cámara español José Couso del canal privado español Telecinco y al cámara ucraniano de la agencia Reuters Taras Protsyuk.Un tanque norteamericano abrió fuego contra la fachada del hotel Palestina, donde se alojaban la mayoría de los periodistas internacionales, un día antes de que las tropas norteamericanas invadieran Bagdad. La escena fue grabada y difundida en numerosas televisiones internacionales.Según la FIP, con sede en Bruselas, una ex sargento de la armada americana, Adrienne Kinne, declaró públicamente que tiene constancia de documentos secretos según los cuales el hotel en cuestión figuraba entre los posibles blancos de tiro.Calificando lo acontecido como una "injusticia intolerable", la FIP considera que el ejército "maquilló" las circunstancias del ataque para presentarlo como un "accidente", y exige la reapertura de una verdadera investigación."Poco a poco, comienza a aparecer la verdad sobre lo acontecido", dijo el secretario general de la FIP, Aidan White. "Estas últimas informaciones se añaden a nuestras dudas sobre el fracaso de la encuesta", y confirman que "los americanos ponen en juego de forma completamente imprudente la vida de los periodistas".De momento el ejército estadounidense de Bagdad no ha hecho ningún comentario al respecto. La versión oficial norteamericana es que el ataque fue una respuesta a varios disparos que recibieron procedentes del hotel y que se trata de un desafortunado incidente que se produjo en el campo de batalla.La Audiencia Nacional anuló el 13 de mayo pasado las inculpaciones dictadas por un juez en 2007 contra tres militares estadounidenses acusados del asesinato de Couso, al estimar que "no hay indicios suficientes" y ordenó el archivo del caso.